BODEGA IRAL
Año: 2020 Área construida: 650 m2 Ubicación del proyecto: Mendoza, Argentina Programa / Uso: Arquitectura industrial - Bodega - Créditos fotográficos: Luis Abba
Ubicada en el sur de Agrelo, en la zona de Ugarteche, sobre la subida hacia Tupungato, Bodega Iral se implanta en una finca de proporción inusual: extremadamente angosta y profunda. Esta condición longitudinal, casi desmedida, se convierte en el punto de partida del proyecto. La intervención asume esa linealidad como estructura organizativa y como identidad formal, desarrollando una arquitectura que acompaña el trazado del terreno y permite un crecimiento por etapas. El encargo, impulsado por un grupo de enólogos jóvenes con trayectoria en distintas bodegas y con el deseo de consolidar un proyecto propio, exigía una impronta claramente industrial. Desde el inicio, la propuesta adoptó una lógica constructiva simple y eficiente, capaz de materializarse progresivamente sin perder coherencia. La operación principal consiste en un muro largo de hormigón que estructura el conjunto. Esta línea contundente organiza el programa, define la fachada y recorta la silueta de la bodega contra los viñedos y el horizonte de la cordillera de los Andes. Al mismo tiempo, el muro abraza la casa de finca preexistente –una construcción tradicional de ladrillo– incorporándola a la composición general sin buscar su protagonismo, sino integrándola de manera discreta dentro de una nueva unidad formal. Hacia el interior del predio se disponen la playa de maniobras y la nave industrial, acompañadas por una secuencia de espacios productivos que incluyen la cava, oficinas y área administrativa en planta alta. El sistema constructivo combina el muro portante de hormigón visto, ejecutado con fenólico para lograr una textura precisa y homogénea, con estructuras metálicas y paneles térmicos que aseguran rapidez de ejecución y refuerzan el carácter sobrio y contemporáneo del conjunto. El proyecto incorpora además un área de turismo concebida como una experiencia independiente del funcionamiento productivo. El acceso se produce de manera diagonal, como una grieta que perfora la linealidad del muro y conduce a un patio preparado para eventos. Este espacio articula la relación entre la bodega y una terraza superior destinada a usos sociales. Un puente conecta la terraza con la sala de degustación ubicada sobre la cava, permitiendo recorrer la producción desde arriba sin interferir en el trabajo cotidiano. De este modo, la circulación turística se superpone visualmente al proceso industrial sin invadirlo. Así, el proyecto se apoya en una estructura simple y precisa que articula producción y turismo, incorpora la casa existente y admite ampliaciones futuras sin perder coherencia.






























