CASA CP
Año de construcción: 2025 Área construida: 390 m2 Ubicación del proyecto: Mendoza, Argentina Programa / Uso: Arquitectura residencial - Créditos fotográficos: Luis Abba
El proyecto se implanta en un lote de Club de Campo lindero a la cancha de golf, una condición que impone una restricción normativa clave: una altura máxima reducida que impide el desarrollo de un segundo nivel sobre cota natural. Frente a un programa extenso que no podía resolverse íntegramente en una sola planta, la propuesta adopta una estrategia de excavación, organizando la vivienda en dos niveles, desarrollado el segundo hacia abajo, trabajando con a un patio central en desnivel. Este patio se convierte en el verdadero “corazón de la casa”. En planta baja articula el acceso y estructura todas las circulaciones principales, ordenando la relación entre la entrada, el toilette, la cochera, la cocina, el estar-comedor y la bajada al subsuelo, al tiempo que protege y otorga intimidad a los espacios sociales. En el nivel inferior se ubican el playroom y el escritorio, ambos ventilados e iluminados naturalmente a través del patio, junto con el lavadero, que cuenta además con un acceso lateral independiente. Este subsuelo dispone también de un ingreso propio desde el exterior, aportando flexibilidad a los usos y posibles funcionamientos autónomos. La planta baja se concibe como una gran barra longitudinal que se abre completamente hacia la cancha de golf, estableciendo una relación directa y continua con el paisaje. En un punto, el volumen se socava para preservar un olivo preexistente, integrándolo al proyecto: la viga que unifica el frente principal atraviesa el árbol, convirtiéndolo en un elemento central de la experiencia espacial. Los dormitorios de los niños se orientan hacia el contrafrente, vinculados a un jardín más contenido y seguro, protegido de la apertura directa hacia el campo de golf. La luz natural se plantea como un componente central del proyecto. La forma circular aparece como un recurso recurrente, tanto en las perforaciones cenitales como en la fachada principal, estableciendo un contrapunto con los grandes planos vidriados que se abren hacia la cancha de golf. Estos vacíos controlados permiten que la luz penetre en profundidad, iluminando incluso los espacios del subsuelo y aportando aire y continuidad visual. Así, la vivienda transforma las restricciones normativas en una oportunidad proyectual, integrando todos sus niveles en una experiencia espacial luminosa, fluida y plenamente vinculada a la vida cotidiana.































