CASA PARA UN MÚSICO
Año de construcción: 2024 Área construida: 285 m2 Ubicación del proyecto: Mendoza, Argentina Programa / Uso: Arquitectura residencial - Créditos fotográficos: Luis Abba
El proyecto se desarrolla en un barrio privado y responde al encargo de una vivienda con una fuerte relación con el jardín, priorizando la apertura, la iluminación natural y la sencillez espacial. Desde su concepción, la casa se organiza a partir de una clara orientación hacia el norte, donde se disponen los ambientes principales, buscando maximizar el asoleamiento y la continuidad entre interior y exterior. Hacia el fondo del lote se ubican, en planta baja, los espacios diurnos —estar, comedor y cocina— concebidos como ámbitos abiertos y vinculados visual y físicamente al jardín. En planta alta, sobre este mismo frente, se desarrollan los dormitorios, que mantienen esta relación directa con el exterior y se benefician de una iluminación natural constante. En el contrafrente adquiere un protagonismo particular la sala de música, un espacio especialmente solicitado por el propietario y pensado como una pieza singular dentro de la vivienda. Este ambiente se manifiesta con una presencia destacada hacia el exterior y define un contrapunto en la organización general. Sobre este sector, en planta alta, se sitúa el escritorio, caracterizado por una ventana horizontal de gran longitud que recorre el ancho de la casa, reforzando la entrada de luz y la conexión visual. La propuesta se apoya en una arquitectura de espacios simples y materiales nobles, donde la luz natural se convierte en un componente fundamental del proyecto. La materialidad se expresa de manera directa, con superficies y texturas a la vista: el hormigón y la madera predominan en los interiores, mientras que hacia el exterior se incorporan detalles en chapa como complemento. El tratamiento del hormigón visto, trabajado mediante hidrolavado y encofrado con tablas que dejan impresa su textura, refuerza el carácter austero y honesto del conjunto. El resultado es una vivienda contemporánea, luminosa y esencial, en la que la arquitectura acompaña tanto las dinámicas cotidianas como las pasiones de quien la habita.




























